YO Y MI MAL DE MORTALIDAD...

sábado 15 de octubre de 2011

Un arte olvidado:

Algún día, hace ya muchos siglos, también quise morir, levanté tormentas interminables, arrasé con ciudades enteras, pero mi dolor nunca menguó. Intenté perderme en el universo estrellado...
La vida me parecía demasiado gris, y lo mío era la oscuridad, ninguna persona o animal podía entretener mi espíritu indomable y torturado.

Hasta que conocí a la noche, y aprendí a vagar en ella, a jugar en los bosques y a retar a la muerte, aprendí que la muerte a pesar de parecer dulce, nunca me dará lo que mi alma pide, porque una bruja no puede morir, necesita experimentar y arriesgarse.
Descubrí que la inmortalidad es la mejor forma de realizar mis sueños y que no hay nada más melancólico que la luna a media noche, cuando los árboles duermen y las nubes truenan, descubrí que no hay nada mejor que ser yo, sin nada ni nadie que frene mis impulsos, siempre mirando al cielo, tomando el camino difícil...

Mis oscuras bendiciones, estimado Eddu

‎"No importa que la ciudad y el mundo estero sean destruidos, no importa caminar invisibles a los ojos de la humanidad. La ira y el dolor son lo último que habita mi alma, y prefiero mil veces caminar por el infierno que sobre la humanidad llena de hipocresía y hartazgo, prefiero lanzar mis cenizas al viento y renacer al filo de la media noche, donde la vida y la muerte se unen, donde todos mis deseos se cumplen...He contemplado destrucción y falsas esperanzas a lo largo de la historia, he visto amores morir por culpa de un león y de un faro mal encendido, he visto la vida llorar lágrimas de sangre, y yo sigo en pie, amando lo que soy y lo que hago."


Contestación a "Moriré" de Eddu

domingo 9 de octubre de 2011

Comienza la magia, en este mes las lunas son más grandes y los bosques cantan tristes melodías...el frío llena mi memoria, tu ausencia de nuevo se hace presente en mis labios, te espero en el filo del horizonte y todo es inútil... mi sombra se desvanece entre las caricias de la muerte

Aquellas mismas lunas que me ven espera tu delineada sombra difusa entre aquellos árboles donde algún día tu y yo caminamos; son los recuerdos lo que me llevan a ti y que más tengo de ti sino la memoria.

En tu memoria y recuerdos habito, mi sonrisa te acariciará en cada hoja de los árboles, mis manos te abrazarán en cada gota de agua del río que fluye a tus pies, y las lunas...las lunas continuarán allí mirándote, llorando nuestros pasos lejanos, mi sombra te espera, mi alma te anhela a la media noche...

En mis sueños aún está aquella sonrisa, esos árboles secos como una tatuaje en la piel y bajo los huesos a un exhalan tu nombre y me dicen que no volverás....las lunas aún escuchan mi llanto e intentan consolarme con sus lágrimas y diciéndome a dónde vas; es aquel camino errante por el intente llevarte, ahora solo están mis huellas dibujadas entre la bella arena de un río hecho mar por mi soledad a tu lado.

Yo aún cambiaría todo mi sufrimiento para volver a tu lado, para consolar tu llanto te llevaría por la senda de sombras que ampara mi alma, te mostraría los lugares más lejanos e inhospitos, y te amaría nuevamente bajo la tormenta, porque no voy sino hacia ti, busco entre la muerte la solución a mi tristeza, invento la respuesta correcta, la excusa incoherente que te siga acercando a mi lado, para tomarnos de la mano una vez más, y así hundirnos en ese mar de soledad, tan sólo tu y yo.

Una colaboración con Eduardo García




miércoles 5 de octubre de 2011

Infierno por amor

Hacía un mal tiempo, la tormenta se acercaba hacia la pequeña choza de ELLA y como no hacerlo? Si ella misma la atraía con su pensamiento, con sus manos, con la rabia que le llenaba los ojos y el estomago.

Alta delgada aunque no mucho, pero sobretodo con grandes deseos de seguir controlando la naturaleza, el odio que sentía desde hacia tantos años, tantos siglos, engrandecía aun mas su mirada, le daba brillo a ese cabello rizado que había dejado de crecer desde aquel espantoso y doloroso día…

Pronto empezó a llover, lentamente, placidamente, gota a gota cayendo sobre el tejado, sobre la ventana, golpeando en la puerta y en la mente de ELLA…pero poco a poco fue creciendo, rápido fuerte estruendosamente aparecieron los rayos uno tras otro acompañado de su correspondiente iluminación casi demoníaca.

Y sin embargo ELLA, a pesar de estar frente a la gran ventana de la recámara no se daba cuenta de lo que sucedía en el cielo, sobre su cabeza, su mirada estaba fija en un punto sobre el horizonte, punto cada vez mas grande, mas humano…mas negro y mas blanco a la vez.

Es una estancia amplia y oscura un lecho enorme y paredes polvorientas, en las paredes muchos retratos pasados de siglo, con enormes marcas de polilla y años acumulados, en los rincones se esconden las telarañas testigos de vidas mejores, de muertes futuras y de presentes inciertos borrados de las memorias de los habitantes en la cabaña.

El punto negro se adelantaba cada vez mas, ahora ya con la tormenta encima y un enorme estruendo de granizo contra el pasto del bosque, sería un hombre el que se acercaba cubierto el rostro de dolor y de palidez. ELLA sigue sin verlo, tratando de invocar una tormenta aun peor, capaz de matar sus sentimientos, habilitada para desterrarla de un mundo para el que solo es una sombra.

Un hombre joven, moreno como si hubiera estado bronceándose toda una tarde al sol. Cabello corto y una espina clavada en la ceja derecha lo hacían ver como si fuera hombre demasiado grande, a todas luces mayor en estatura que ELLA, ÉL parecía caminar a prisa aunque con pesar, como si llevara toda una penitencia encima, como si llegar a aquel punto le hubiera dolido tanto como a ELLA le dolían las lagrimas de sangre que derramaba.

Hombre guapo como siempre lo había sido, ahora lo era mas no solo por el merito que merecía su hazaña, sino también por su ropa, completamente negra, que lo hacían parecer una sombra hermosa entre la lluvia, cada vez se acercaba más a la cabaña.

ELLA lo vio entonces y sus pupilas brillaron aun más, su alma se revolvía en sus entrañas buscando una salida, pero eso no hizo que la tormenta disminuyera, ya era tarde para eso. Así que EL entro en la recamara, ELLA corrió a sus brazos como antes lo hacía, se besaron largo rato. Y él HABLO:

-Te traigo, hermosa mía lo que hace tantos años te arrebataron, aquí esta el alma de nuestro pequeño hijo, tómala-

ELLA contesto:

-Y como lo habéis hecho amado mío?-

-Muy difícil me fue traerla, -dijo él- pero el guía tuvo razón, si yo dejaba mi corazón de cristal a tu cuidado, no sentiría pena alguna. Y es que he tenido que ir al mismo Infierno para poder hacerte feliz. Pero sabes? Esos pequeños círculos de tierra no son nada comparado con el dolor que sentí al dejarte aquí tanto tiempo.

. No importa- dijo ELLA- tu corazón ha estado bien guardado, todo este tiempo lo he estado calentando entre mis manos, sin soltarlo un solo momento. Y sabes, no ha pasado tanto tiempo, solo algunos siglos, pero no he podido olvidar el odio de los hombres, ni la indiferencia de las mujeres, que permitieron nuestra desdicha y nuestro sufrimiento.

Y por esta desgraciada acción los hombres de aquella tierra fueron condenados a la tormenta eterna, mientras EL y ELLA se consolaban mutuamente, buscando una indulgencia del cielo, que les permitiera por lo menos vivir en el limbo, allí donde iban todas las almas en pena, como las de ellos, muertos y sufriendo uno por el otro desde hacia tanto tiempo, o como el alma de su pequeño hijo, que no había llegado a conocer el mundo en el que reinaban la maldad de sus padres, egoístas en su amor…


martes 9 de marzo de 2010

Chantaje

Una noche sin luna, en que la Hechicera salía por algunos frutos venenosos para tomar con su café, decidió que debía pensar en el chantaje, esa forma tan divertida de hacer lo que se nos antoja con los mortales, y que desafortunadamente es una forma más pacífica de matarlos.
Descubrió que era un sentimiento que podía manipular, pero que en su mente y su alma no tenían ningún tipo de ascendencia, simplemente era inmune..
De ese momento ya habían pasado siglos, y ahora, que nuevamente recogía los frutos que necesitaba para comenzar con el licor que debía mantener a sus animales, despiertos, renovó su juramento sobre las piedras: Nadie sería más fuerte que ella, nadie lograría jamás quebrantar su alma ni sus ideas, ella era tal como era, sin necesidad de dioses, ni de religiones, era ella, sin cuestionamientos y sin acciones claras, era ella en medio de la noche aunque ahora con una luna a su lado, era ella la que chantajeaba, pero no perimitía que hicieran lo mismo con ella, pues a fin de cuentas, siempre contaba con la tortura psicológica, y con el fuego de sus cabellos en medio del bosque...Contaba con la chispa de su poeta!

viernes 18 de diciembre de 2009

Sentimiento improvisado

Intensa mirada, uso mis uñas
para acariciar, deslizandolas por
tus ojos para sentir el aroma de
tu cuerpo.
Afuera la lluvia cae, fuego
abrasador que aniquila
los campos de terribles frutos.
Animales que aullan y corren.
No quiero dejarte ir, tu estas
aquí para servir, serás
mi instrumento preferido, contigo
envenenaré las nubes, haré caer las
montañas

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Te he mirado pasar por la orilla
intento asirte con mis propias manos
y no encuentro lugar no encuentro villa
donde nuestros ojos puedan rodearnos.
Ha corrido sangre desde siempre
hemos estado a oscuras hace mucho
cielo montaña tierra estrellados
estamos en el infinito
sitio de absurdas consecuencia
Corazón sin dios. Desdicha de la Bruja...

sábado 14 de noviembre de 2009

Justificando las acciones

A veces viajo en la luna, y escribo mis maldiciones en la roca, a veces compro estrellas y vendo consejos. Pero nunca había mirado el cielo, la verdad me daba fobia, terror de encontrarme a mí misma vagando entre las esferas celestiales, pero una noche no hace mucho lo hice, y descubrí lo que me temía:
Una voz del infierno me dijo que había dañado a un hombre convertido en hormiga, un buitre que pasó me recordo que yo jamás moriría, y que estaba condenada, y por último, el mar empapó mis recuerdos y se los llevó entre sus olas, para solo dejarme con la última prenda de la reciente conquista.
Ay, Demonio Mío! que he hecho? me pregunté sin bajar la mirada a la arena, sin posar los ojos en los árboles o en las inumerables procesiones de torturados, es que había comprendido en un segundo todo lo que había provocado.
Por eso decidí hacer lo que nunca, me dedique a los excesos y a todos los pecados posibles e imposibles. Vagué por el mundo buscando todo el conocimiento acumulado en las personas y en las aves, compré todo lo que me podía no servir a encontrar a un hombre ya no convertido en hormiga, sino convertido en elefante o en poeta, eso no importaba.
Coloqué anuncios y encontré al mejor consumidor de vino y de nubes, que me enseñara a buscar a mi propio yo entre los sueños, pero sobre todo, que deseara morir por mi culpa.
Y así pasaron los siglos, y escuché de todo, pero aplique mis oidos sordos para no ablandar el alma, bueno, en realidad ya no la tenía desde que mi ángel guardian me abandonó por cuestionar su conducta tan brillante y zalamera con un individuo al que él llamaba su dios.
Y entonces llegó el momento de la prueba, el instante preciso en que debía arrojar al fuego a los falsos escritores, a los bebedores pretensiosos, de arrancarles la sangre a aduladores y amantes de lo fatuo. Y no lo hice, preferí dar la vuelta, esquivar los ataques de aquella jauría de falsos profetas. Justo en ese momento mi compañero, hombre-nube y melancolía me pregunto por que lo hacía, después de tanta preparación que disfrute en solitario, por qué!! me increpaba, yo solo lo miraba con desprecio, hasta que al fin dije: imbécil!, es que acaso no comprendes? mi sabiduría no es para desperdiciarse con las alimañas, no! No podría deshacerme de ellos, pues, que haría después? Debo dejarlos, ellos siempre me buscarán, me seguirán y vendrán a mí, donde quiera que yo esté, implorarán por el perdón o por la muerte, y mi verdadera venganza será dejarlos vivir, vivir entre la misería y el remordimiento por todo el mal que le hicieron a la humanidad con su falsa modestia. Y ahora, vete!
En ese momento el hombre-nube y melancolía desapareció, y en realidad no me importó, había pasado ya muchas veces, y yo era feliz así, mirando el cielo a solas, sin extrañar a nadie, ni siquiera a la hormiga a la que había lastimado.... aunque sin intención, digo, quien no ha pisado alguna vez a un bichito brillante en la oscuridad??